Tag Archives: práctica de yoga

Nuestros horarios de invierno

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Nuestros horarios de invierno

Tu espacio para practicar yoga, como en casa

La sala de SADHANA es un lugar ideal para practicar yoga o para tener tu primer acercamiento con esta milenaria disciplina. Es acogedora, con techo alto del que cuelgan pompones etéreos y delicados, con un balcón próximo a un árbol que adorna nuestra vista a la calle. Lo más importante es lo que encuentras en este ambiente: nosotras, las instructoras que te recibimos para guiarte en este camino y ciencia que es el yoga. Nuestras clases se acomodan a los grupos que se arman en cada ocasión, así que si eres principiante y compartes la clase con estudiantes un poco más avanzados no te preocupes pues cada alumno hará la clase según sus posibilidades.

Tenemos horarios mañanas y tardes con clases distintas en cada momento del día. Los lunes, miércoles y viernes Dominique Blanco enseña hatha yoga por las mañanas. Otilia Guajardo enseña hatha yoga para todos lunes y miércoles a las 4 p.m. y Sandra Zarak los lunes y miércoles por las noches da clases de  ashtanga y vinyasa flow. Los martes y jueves Marianne Blanco enseña ashtanga por la mañana,  yoga para niños por la tarde y yoga antiestrés a las 6:30 p.m. Carla Sorogastúa enseña martes y jueves por la mañana vinyasa flow y hatha yoga. Y algunos sábados por la mañana tenemos clases de hatha yoga comunitarias a un precio muy económico: S/.10 que se pagan el mismo día. En el post llamado “Clases, horarios y precios” de nuestro blog explicamos detalles de cada una de nuestras clases. Muchos viernes tenemos talleres diversos, tanto de introducción al yoga como de técnicas como mantra, pranayama, feng shui, entre otros. Estos talleres no están en el horario que adjuntamos a continuación pues los vamos planificando mes a mes. Siempre informamos de los mismos por esta vía así como a través de nuestro Facebook.

Si quieres tomar una clase de prueba escríbenos a nuestro correo: sadhanayogaintegral@gmail.com para coordinar qué día nos visitarás. Si te gusta escoges uno de los paquetes de precios que tenemos y nos dices el día que empiezas a practicar. Recuerda no hay edad, sexo, peso, religión o creencias ni momento exacto o perfecto para practicar yoga. Todos podemos encontrar un método que se adapte a nuestras necesidades presentes e ir acomodando la práctica a nuestro desarrollo.

Encuentranos en Facebook como SADHANA.

Te esperamos!

Namasté

Horarios de invierno SADANA Yoga Integral

Horarios de invierno SADANA Yoga Integral

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Lesiones y lecciones

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Lesiones y lecciones

LOS CAMINOS DEL CONOCIMIENTO SON IMPREDECIBLES

Este post narra el proceso de recuperación de una lesión generada durante una práctica de yoga y revela cómo la mejoría surge de varias estrategias, en su mayoría sencillas pero efectivas, aplicadas en paralelo. Además, demuestra la importancia de la consciencia plena durante la práctica.

Por Marianne Blanco

Hace unas semanas, cuando terminaba de practicar mi serie de ashtanga yoga, sentí un tirón en el lado derecho de mi espalda baja que me dejó inmóvil de dolor. Cuando me puse de pie e intenté erguirme el dolor fue insoportable. Fui a casa, me puse mucho hielo. Me froté con crema de enebro, me moví lo menos posible. En la noche me metí a la tina con agua caliente y sal de Maras (Cusco), luego más hielo y frotaciones.

Al día siguiente había mejorado un poco pero caminar seguía siendo doloroso. Aún así decidí hacer temprano algunos Surya namaskar (saludos al sol, una secuencia de yoga muy popular) muy suavemente. Al moverme en esta secuencia el tirón no era más fuerte que cuando no hacía mi práctica y por eso seguí realizándola con mucho cuidado, pues era una manera de conocer mi cuerpo en una situación diferente. Solo hice dos secuencias de las que eliminé una asana (postura) que me causaba un intenso dolor: bhujangasana (la cobra). Fue una práctica en cámara recontralenta, que me obligó a tener atención plena, es decir de ser consciente de cada movimiento milimétrico que hacía con mi cuerpo y mi mente, incluido todo el proceso de mi respiración.

Al día siguiente hice una práctica de una hora llevando a cabo una secuencia recomendada por el maestro B.K.S Iyengar para dolores y problemas dorsales en su increíble libro “Luz sobre el yoga”. Igual que el día anterior, me moví en cámara hiperlenta, fui muy minuciosa, cuidadosa y logré una práctica plena. Lo curioso fue que me sentí más elástica y logré sutilezas que pocas veces había alcanzado! Fue un descubrimiento maravilloso! Todavía estaba un poco adolorida, sin embargo esta manera de enfrentar el dolor fue reveladora pues permitió acelerar mi recuperación. Ese día visité a mi amiga Nathalie Roche, quien hace prácticas de Healing Touch, y me hizo una pequeña sesión mientras conversábamos. Ella me hizo recordar lo que Louise Hay explica en su maravilloso libro “Usted puede sanar su vida”: los dolores, que se presentan en diferentes partes de nuestro cuerpo, revelan necesidades y/o miedos diferentes, a  los que deberíamos poner atención pues tienen mensajes que darnos. La espalda -afirma Hay- representa el apoyo de la vida y el dolor en cada zona de esta (alta, media y baja) tiene una razón. Al llegar a casa tomé mi libro de Hay y puse en práctica sus consejos y sobre todo sus afirmaciones positivas.  Otro de los pasos importantes en mi recuperación fue visitar a mi quitopráctico. Me diagnosticó una contracción del ilíaco, o iliopsoas, un músculo profundo que, junto con el glúteo es el responsable del movimiento de flexión de la cadera además de otros. Sus ajustes me aliviaron mucho así como el ejercicio de estiramiento que me recomendó.

Con esta experiencia una vez más comprobé que para lograr la mejoría de una lesión,  enfermedad o sufrimiento de cualquier índole hay que abordarlo con amor desde varios frentes a la vez, pues somos seres holísticos (cuerpo, mente, emociones, y más).

Analizando las prácticas que realicé el día que sufrí la lesión me di cuenta de que no había estado usando correctamente las bandhas (palabra en sánscrito que se traduce como “candados” o “cerraduras”). Los bandhas se usan para concentrar nuestra energía y, entre otras cosas, para proteger nuestro cuerpo de lesiones, como en la zona lumbar. No usar las bandhas correctamente denotaba que no estaba plenamente consciente de mis movimientos durante mi práctica, que no era una práctica de adentro hacia afuera si no mas bien epidérmica, superficial. Las prácticas en cámara lenta que hice para lograr mi  mejoría me trajeron al presente las palabras de Nora Maniak, mi primera maestra de yoga: “para ser consciente de lo que pasa dentro de  nosotros y para que el cuerpo aprenda maneras diferentes de moverse hay que ir muy despacio”. Obviamente hay prácticas más dinámicas que otras en las que aceleramos el ritmo, pero aún en estas deberíamos ser plenamente conscientes de cada paso que damos. Otra cosa que digerí con esta experiencia fue algo que leemos en los libros escritos por maestros de yoga, y que repiten los profesores sabios: el yoga no es hacer posturas perfectas (no existen las posturas perfectas, sí las posturas correctas). El yoga es ser conscientes de lo que hacemos con nuestro cuerpo, respetándolo y aceptándolo como es en el aquí y el ahora; hacer yoga es ser conscientes de nuestra respiración y sincronizarla con nuestros movimientos.

Justamente por eso TODOS PODEMOS HACER YOGA. Las alucinantes posturas que hacen l@s súper yoguis y yoguinis que solemos ver en los libros, en los programas de tele y en la web tienen sus buenas razones para ser practicadas, pero no son el objetivo más importante. Yoga es unión de mente, cuerpo y espíritu: a través del control del cuerpo y de la respiración apagamos la bulla mental para conectarnos con nuestro verdadero YO, nuestra consciencia. La práctica de yoga nos permite esa conexión y eso lo podemos lograr todos. Eso sí recuerda: no es mágico! Demanda esfuerzo, constancia y perseverancia de nuestra parte, pero los frutos valen la pena!

Namasté

 

Razones para practicar yoga

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Razones para practicar yoga

Por Carla Sorogastúa

Mucha gente tiene un concepto poco claro de lo que es realmente la práctica de yoga. Cuando comento que practico y enseño yoga escucho cosas como: “el yoga no es para mí, no puedo estar sentada tanto tiempo meditando”; “no soy nada flexible”; “a mí me gusta sudar y estar activa y el yoga es muy tranquilo” o “eso es para gente mayor no?”.  Y considerando que una de las preguntas más frecuentes es si “haciendo yoga se puede bajar de peso”  decidí compartir mis razones para practicar yoga y aclarar algunas de estas dudas.

Para todos los amantes de los retos quiero decirles que la práctica del yoga es un reto constante de fuerza y disciplina. El yoga no es estar sentado meditando, aunque esa es una parte de la práctica de yoga. Para los que nunca han visto o asistido a una clase, debo decirles que una práctica de más de una hora, hecha con conciencia y bien dirigida, puede ser una de las cosas más intenssas y retadoras, sobre todo si eres principiante. Por ejemplo, luego de una clase de yoga vinyasa te darás cuenta de que estar sentado fue lo último que hiciste. Entonces rompemos un primer paradigma pues el yoga no es estar sentado meditando solamente. Hay un intenso trabajo físico, mental y espiritual.

Si no eres nada flexible: Bingo! El yoga es para ti, ya que su constante practica hace que tus músculos se estiren, relajen y fortalezcan. Nos conozco una sola persona que luego de la práctica de yoga no esté más flexible. Es más, una persona extremadamente flexible tienen más trabajo en una clase de yoga ya que debe contener su flexibilidad para no lesionarse. Así que no ser flexible es una buena característica para hacer yoga. Acabamos de romper el segundo paradigma.

Si te gusta sudar, porque sientes que así solamente estás haciendo ejercicio, te invito a practicar yoga. He escuchado comentarios como: “nunca en mi vida había sudado tanto”, “sentí que me iba a morir”, “nunca pensé que fuera tan fuerte” o “el sudor hacía que me resbalara del mat” más de una vez. Por ejemplo yo debo usar una toalla sobre el mat ya que el sudor me hace resbalar e incluso a veces siento que me ahogo un poco, porque en posturas invertidas el sudor logra entrar por mi nariz. Si quieres algo más extremo, te invito a probar una clase de Bikram yoga donde practicas a 42 grados centígrados y solo debes concentrarte en las posturas. Y se te gusta el movimiento, una clase de vinyasa o asthanga te harán entender que el movimiento en algunos tipo de yoga es todo.

“El yoga es solo para gente mayor”: Falso! El yoga es para todo el mundo, menos para los flojos. Sin embargo, es cierto que mucha gente mayor se siente atraída por el yoga porque hay estilos que son muy amigables para este público y los beneficios físicos, emocionales y mentales son tan amplios que su práctica resulta muy atractiva para los adultos mayores. Pero, la práctica de yoga desde una temprana edad hará que tu vida sea diferente, así que no hay excusa ni edad para no arriesgarse a practicar.

Si bajar de peso es tu intención antes que nada debes comer de manera saludable, sino ningún ejercicio, sea cual sea, hará magia. Pero sí, hacer yoga con frecuencia y disciplina ayuda a mantener y a bajar de peso. A eso súmale que una vez que te enamoras de esta disciplina ancestral bajar de peso ya no es el fin sino solo una consecuencia de una práctica que no solo es física sino también mental y espiritual, que te ayudará a quererte y respetarte tal y como eres.

Mis razones para practicar yoga son muchas; trataré de no explayarme pero será difícil. Me ayuda a ser disciplinada; me hace entender mis límites y mis capacidades; me ayuda respirar; me tranquiliza el espíritu; me conecta conmigo en todos los aspectos; me hace ver y entender el mundo con otros ojos; me ayuda a ser mejor, mejor madre, mejor esposa, mejor persona; me reta a todo nivel; me induce a comer saludable; me lleva a amar mi trabajo; me hace más fuerte física y espiritualmente; me permite aprender algo nuevo todos los días; me ayuda relajarme; me anima a seguir soñando. Me hace feliz!

Podría seguir con las lista pero prefiero invitarlos a romper las falsas creencias y a descubrir por ustedes mismos sus razones para practicar yoga. Nos vemos en el mat!