Monthly Archives: July 2014

Taller de Mantras y Musicoterapia

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Taller de Mantras y Musicoterapia

Tercer taller de SADHANA con Eduardo Soto

La palabra sánscrita mantra literalmente significa “pensamiento”. En el diccionario de la RAE la definen así:“En el hinduismo y en el budismo, sílabas, palabras o frases sagradas, generalmente en sánscrito, que se recitan durante el culto para invocar a la divinidad o como apoyo de la meditación”.

El mantra podría definirse de manera sencilla como una palabra o grupo de palabras que se repiten generando un estado mental y orgánico especial. Nos relaja y nos conecta con nosotros mismos. Tal vez el mantra más conocido sea “Aum” y que suena “Om”.

Para saber más sobre los alcances, el poder y la manera de usar los mantras entrevistamos al profesor Eduardo Soto, miembro de la Asociación Internacional Yoga Yoghismo (AIYY), que viene a Lima desde México a dar un taller de “Mantra y musicoterapia” organizado por SADHANA, Yoga Integral.

 Por Marianne Blanco

 Eduardo qué conocerán los participantes de este taller?

Aprenderán a trabajar con el mantra y el sonido para manejar las turbulencias del cuerpo, de la mente, del alma y del corazón. Trabajaremos paralelamente con el cuerpo, el sonido y con la respiración para así descargar las tensiones enquistadas, para limpiar el cuerpo y para estabilizar y mejorar las funciones de todos los    sistemas de nuestro ser.

 Por qué los mantras se cantan en sánscrito y qué es el Mantra Yoga?

Porque el mantra viene de la tradición india. El llamado yoga del sonido, o Mantra Yoga, es la integración de nuestro ser a través del uso de la voz. La finalidad del Mantra Yoga es descargar el organismo, liberarnos emocionalmente, incrementar el desarrollo psicológico y ampliar los estados de la conciencia para incrementar la experiencia profunda de ser.

El hombre usa el sonido y sobre todo la música como un medio de expresión y comunicación desde siempre pero qué tan antiguo es el uso del mantra de la manera como se conoce hoy?

La tradición yóguica viene trabajando con el mantra desde hace por lo menos 5000 años: los brahamanes en India lo usaron ritualmente. Los Upanishads, escritos en el año 900 a. C. registran textos sobre el mantra. Se podría decir que el mantra es un camino de integración que el Tantra y el Hatha Yoga desarrollaron para explorar los estados sutiles del ser humano. De hecho es un instrumento de trabajo que nos lleva al despertar. El mantra, en su sentido espiritual, está ligado a la exploración de lo que es el ser humano y la vida en sus múltiples manifestaciones.

También nos introducirás a la musicoterapia. Cómo trabajaremos con esta técnica?

Experimentaremos la musicoterapia en el yoga. Esto se logra usando la relajación, la sensibilización, la música y el movimiento corporal así como acondicionamiento físico. También, el movimiento de expresión libre y la meditación. Estas herramientas ayudan a desbloquear a la persona de las tensiones y represiones de la vida cotidiana. Además, con relación al yoga, trabajaremos el cuerpo como un instrumento musical y manejaremos los conceptos de carga, descarga, movimiento y música. Finalmente conoceremos el valioso aporte del investigador Wilhelm Reich quien creó la teoría de los siete anillos de la coraza muscular (ojos, boca, cuello, pecho, diafragma, abdomen y pelvis); entenderemos su relación con los biogeneradores, con las glándulas y con los chakras.

 Este taller beneficia solo a practicantes de yoga?

Si practicas o no practicas yoga obtendrás un instrumento para conocerte mejor y acceder a planos más profundos de consciencia. Si eres instructor o profesor adquirirás interesantes conocimientos no solo para ti sino para compartir con tus alumnos. Todos se benefician con el mantra y la musicoterapia. Los espero este viernes 8 de agosto para enseñarles una herramienta que puede cambiar sus vidas.

Información sobre el taller:

Fecha y hora: el viernes 8 de agosto de 6 a 9 p.m.

Lugar: Pasaje Sucre 179, Miraflores. (detrás de Pardo’s Chicken de Benavides con Zanjón).

Informes e inscripciones: sadhanayogaintegral@gmail.com en Facebook en nuestra fan page de SADHANA y a los teléfonos: 972-895-764 y 997-925-270.

Costo:S/.80

Más sobre el Budismo tibetano

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Más sobre el Budismo tibetano

Dominique Blanco, ávida lectora y analista precisa, nos trae más información sobre el libro “El monje y el filósofo” (Editorial Urano),  de Jean-François Revel y Matthieu Ricard, que sigue estudiando. Dominique ya hizo un breve post hace pocos días en el que nos dio una visión panorámica de esta interesante publicación. En esta segunda entrega aborda un tema fundamental para los interesados en el Budismo tibetano pues nos ayudar a descubrir y entender la esencia de esta filosofía. Disfruten esta extraordinaria lectura.

Por qué el Budismo puede ser para todos?

Por Dominique Blanco D.

Este libro nos permite conocer mejor la sabiduría y metafísica budista de la mano de Matthieu Ricard, nacido en el seno de una de las familias francesas más destacadas en el ámbito intelectual en nuestros días y rodeado de la mejor educación académica occidental (laica por cierto). Ricard abandonó una carrera muy prometedora en ciencias (doctorado brillantemente en biología y discípulo predilecto del premio Nobel de Biología) para consagrarse por completo al Budismo.

“El monje y el filósofo” es una hermosa y versada conversación entre Matthieu Ricard y su padre, Jean-François Revel, uno de los filósofos franceses más destacados de nuestros días. Ambos exponen sus puntos de vista y , mientras el padre trata de entender las razones fundamentales de ese cambio en la vida de su hijo, el hijo expone las líneas básicas del Budismo tibetano.

En esta ocasión explicaremos por qué el Budismo puede ser para todos. No es estrictamente hablando una religión, es más bien una tradición metafísica de la que emana una sabiduría aplicable a todos los instantes de la existencia y en todas las circunstancias. El Budismo no es una tradición teísta (es decir que profese la creencia en un dios personal y providente, creador y conservador del mundo) ni es un dogma.

Siddharta Gautama, el Buda, siempre decía que había que examinar sus enseñanzas y meditarlas ,mas no aceptarlas por simple respeto hacia él. Es preciso descubrir la verdad de sus enseñanzas recorriendo las etapas sucesivas que conducen a la realización espiritual. Las enseñanzas de Buda son como puntos de referencia en la vía del Despertar, del conocimiento último de la naturaleza de la mente y del mundo fenoménico.
¿Por qué es venerado Buda? No es venerado ni como un Dios ni como un santo, sino como un sabio último, como la personificación del Despertar. La palabra Buda en sánscrito significa ¨el que ha realizado¨, “el que ha asimilado la verdad”, y en tibetano se traduce como ‘sanguié’ (“el que ha disipado todo cuanto vela el conocimiento¨).

Buda no escribió nada, pero la recopilación de sus sermones, las ¨Palabras¨ de Buda, llena ciento tres (103) volúmenes del canon tibetano. Estos sermones, llamados sutras, fueron recitados por sus discípulos más eminentes (cabe recordar que la tradición oral siempre ha desempeñado un papel primordial en Oriente, incluso en nuestros días, y que los orientales suelen estar dotados de una memoria sorprendente). Sus enseñanzas abordan temas filosóficos o metafísicos: la naturaleza del ser; la ignorancia; la causa del sufrimiento; la no existencia del yo y de los fenómenos en cuanto entidades autónomas; la ley de causa y efecto; entre otros. La literatura clásica tibetana es la más rica de Oriente, después de las literaturas sánscrita y china.
Matthieu concilia el Budismo con el espíritu científico occidental ya que ambos buscan la verdad. Su formación científica previa, y en particular su apetencia de rigor, es algo perfectamente conciliable con el aprendizaje de la metafísica y la práctica budista. Tal vez por eso, entre otras razones, el Budismo se percibe en Occidente como una doctrina depurada capaz de ser aceptada por el espíritu crítico y por el racionalismo occidental, añadiéndole una dimensión moral y espiritual, una dimensión de sabiduría, una metafísica de todo punto aceptable intelectualmente.

El Budismo se centra en una serie de preocupaciones fundamentales que conciernen a todo ser vivo. El Budismo analiza y desmonta los mecanismos de la felicidad y del sufrimiento.
¿De dónde proviene el sufrimiento? ¿Cuáles son sus causas? ¿Cómo ponerle remedio? Poco a poco, el Budismo, mediante el análisis y la contemplación, va remontando hasta las causas profundas del sufrimiento.
¿Qué es el sufrimiento? Es un estado de insatisfacción profunda, que puede estar asociado al dolor físico, pero que es sobre todo una experiencia de la mente. Surge cuando el YO, al que tanto amamos y protegemos, se ve amenazado o no consigue lo que desea. Los sufrimientos físicos más intensos pueden vivirse de maneras muy diferentes según nuestra disposición mental. Las metas ordinarias de la existencia -el poder, las riquezas, los placeres de los sentidos, la fama- pueden procurar satisfacciones momentáneas, pero nunca son una fuente de satisfacción permanente, y el día menos pensado se acaban transformando en descontento. Jamás aportarán una plenitud duradera, una paz interior invulnerable a las circunstancias externas. Este estado de insatisfacción es característico de un mundo condicionado, que por su naturaleza, solo puede aportar satisfacciones efímeras.

En términos budistas, se dice que el mundo, o Samsara (traducido como la ¨rueda de los renacimientos”), está impregnado de sufrimiento. Esto no supone en absoluto una visión pesimista del mundo, es una simple comprobación. La etapa siguiente es buscar remedios a este sufrimiento. Para ello es preciso conocer la causa. En definitiva, el Budismo llega a la conclusión de que el sufrimiento nace del deseo, del apego, del odio, del orgullo, de los celos, de la falta de discernimiento y de todos los factores mentales que se denominan negativos u oscurecedores porque perturban la mente y la sumen en un estado de confusión en inseguridad. Esas emociones negativas nacen de la noción de un YO al cual queremos y deseamos proteger a cualquier precio. Este apego al YO es un hecho, pero el objeto de ese apego, el YO, no tiene ninguna existencia real, no existe en ningún lugar ni en modo alguno como una entidad autónoma y permanente. La verdadera naturaleza de las cosas desenmascara la impostura del YO. Creer en la existencia de un YO real y la creencia en la solidez de los fenómenos es ignorancia, y es esa ignorancia la causa última del sufrimiento.

En la próxima entrega seguiremos desarrollando las ideas sobre el Budismo expuestas en este libro, especialmente el tema de la práctica espiritual que permite acabar con el sufrimiento y otorga paz interior. Espero que disfruten tanto como yo el poder ir comprendiendo las nociones fundamentales del budismo.

Namasté!

Yoga para niños

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Yoga para niños

Este artículo apareció en el Suplemento “Domingo” del diario La República hace pocos domingos. Lo reproducimos para que quienes tienen hijos o sobrinos o que por su trabajo estén en contacto con peques tengan una idea de lo que son las clases de yoga para niños. Hay  mucho más que se podría decir. Pronto más posts sobre esta maravillosa rama del yoga.

JUGUEMOS A HACER YOGA

Por Marianne Blanco

Practico yoga en casa hace unos años y mis dos hijas ya se acostumbraron a verme por las mañanas arrimar muebles y plantas para hacer espacio y poder estirar mi mat (alfombra de yoga) y ponerme a practicar.

Antes de tomar el profesorado de yoga para niños había intentado introducir a mis hijas a esta práctica sin éxito… ¿La razón? Enseñar yoga a niños es jugar al yoga con ellos porque son chiquitos y tienen otros ritmos, intereses y maneras de ver el mundo.

Las dinámicas empleadas con los peques están diseñadas para introducir en sus vidas nuevas prácticas, maneras de mover el cuerpo, así como conceptos e incluso palabras de una nueva lengua (sánscrito).

A través del juego los instructores de yoga para niños les enseñamos ciertas técnicas de respiración (pranayama) que pueden usar para calmarse o concentrarse; les mostramos nuevas maneras de usar el cuerpo haciendo posturas (asanas) inspiradas en la naturaleza y también compartimos canciones y formas de poner las manos que los calman (mantras y mudras). De este modo jugando los niños se dan cuenta de que pueden controlar sus cuerpos y sus mentes.

A mayor edad en las clases se va dejando el juego para centrarlos en la práctica de esta milenaria disciplina.

A estas alturas debes estar preguntándote ¿qué beneficios brinda el yoga a los niños? El yoga los ayuda a concentrarse más fácilmente a conocer sus límites, a controlar sus impulsos, a mejorar su memoria y a atreverse a explorar más su creatividad, entre muchas otras cosas. Además están los beneficios físicos pues toman consciencia de su cuerpo mejorando su coordinación psicomotora y al controlar su respiración tienen el poder de tranquilizarse ellos mismos.

El yoga nos permite conocernos y aceptarnos como somos. Los niños (y grandes) que practican yoga regularmente adquieren herramientas valiosísimas para manejar sus vidas con respeto hacia ellos y hacia los demás, a ser compasivos, disciplinados y perseverantes y los induce a ser más sanos física, mental y emocionalmente.

Por donde veamos el yoga practicado con cuidado y con un(a) instructor(a) calificada(o) tiene cosas positivas. No a todos les gusta pero igual que con otras disciplinas que motivamos a practicar a nuestros hijos de pequeños su impronta será una semilla que en algún momento dará buenos frutos.

P.S. En nuestro yoga shala de SADHANA Yoga Integral,tenemos clases para niños de 5 a 9 años todos los martes y jueves de 4 a 5 p.m. anímate trae a tu peque, la primera clase es gratis! Escríbenos al correo: sadhanayogaintegral@gmail.com o a blancomarianne21@gmail.com . 

Namasté

 

Lesiones y lecciones

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Lesiones y lecciones

LOS CAMINOS DEL CONOCIMIENTO SON IMPREDECIBLES

Este post narra el proceso de recuperación de una lesión generada durante una práctica de yoga y revela cómo la mejoría surge de varias estrategias, en su mayoría sencillas pero efectivas, aplicadas en paralelo. Además, demuestra la importancia de la consciencia plena durante la práctica.

Por Marianne Blanco

Hace unas semanas, cuando terminaba de practicar mi serie de ashtanga yoga, sentí un tirón en el lado derecho de mi espalda baja que me dejó inmóvil de dolor. Cuando me puse de pie e intenté erguirme el dolor fue insoportable. Fui a casa, me puse mucho hielo. Me froté con crema de enebro, me moví lo menos posible. En la noche me metí a la tina con agua caliente y sal de Maras (Cusco), luego más hielo y frotaciones.

Al día siguiente había mejorado un poco pero caminar seguía siendo doloroso. Aún así decidí hacer temprano algunos Surya namaskar (saludos al sol, una secuencia de yoga muy popular) muy suavemente. Al moverme en esta secuencia el tirón no era más fuerte que cuando no hacía mi práctica y por eso seguí realizándola con mucho cuidado, pues era una manera de conocer mi cuerpo en una situación diferente. Solo hice dos secuencias de las que eliminé una asana (postura) que me causaba un intenso dolor: bhujangasana (la cobra). Fue una práctica en cámara recontralenta, que me obligó a tener atención plena, es decir de ser consciente de cada movimiento milimétrico que hacía con mi cuerpo y mi mente, incluido todo el proceso de mi respiración.

Al día siguiente hice una práctica de una hora llevando a cabo una secuencia recomendada por el maestro B.K.S Iyengar para dolores y problemas dorsales en su increíble libro “Luz sobre el yoga”. Igual que el día anterior, me moví en cámara hiperlenta, fui muy minuciosa, cuidadosa y logré una práctica plena. Lo curioso fue que me sentí más elástica y logré sutilezas que pocas veces había alcanzado! Fue un descubrimiento maravilloso! Todavía estaba un poco adolorida, sin embargo esta manera de enfrentar el dolor fue reveladora pues permitió acelerar mi recuperación. Ese día visité a mi amiga Nathalie Roche, quien hace prácticas de Healing Touch, y me hizo una pequeña sesión mientras conversábamos. Ella me hizo recordar lo que Louise Hay explica en su maravilloso libro “Usted puede sanar su vida”: los dolores, que se presentan en diferentes partes de nuestro cuerpo, revelan necesidades y/o miedos diferentes, a  los que deberíamos poner atención pues tienen mensajes que darnos. La espalda -afirma Hay- representa el apoyo de la vida y el dolor en cada zona de esta (alta, media y baja) tiene una razón. Al llegar a casa tomé mi libro de Hay y puse en práctica sus consejos y sobre todo sus afirmaciones positivas.  Otro de los pasos importantes en mi recuperación fue visitar a mi quitopráctico. Me diagnosticó una contracción del ilíaco, o iliopsoas, un músculo profundo que, junto con el glúteo es el responsable del movimiento de flexión de la cadera además de otros. Sus ajustes me aliviaron mucho así como el ejercicio de estiramiento que me recomendó.

Con esta experiencia una vez más comprobé que para lograr la mejoría de una lesión,  enfermedad o sufrimiento de cualquier índole hay que abordarlo con amor desde varios frentes a la vez, pues somos seres holísticos (cuerpo, mente, emociones, y más).

Analizando las prácticas que realicé el día que sufrí la lesión me di cuenta de que no había estado usando correctamente las bandhas (palabra en sánscrito que se traduce como “candados” o “cerraduras”). Los bandhas se usan para concentrar nuestra energía y, entre otras cosas, para proteger nuestro cuerpo de lesiones, como en la zona lumbar. No usar las bandhas correctamente denotaba que no estaba plenamente consciente de mis movimientos durante mi práctica, que no era una práctica de adentro hacia afuera si no mas bien epidérmica, superficial. Las prácticas en cámara lenta que hice para lograr mi  mejoría me trajeron al presente las palabras de Nora Maniak, mi primera maestra de yoga: “para ser consciente de lo que pasa dentro de  nosotros y para que el cuerpo aprenda maneras diferentes de moverse hay que ir muy despacio”. Obviamente hay prácticas más dinámicas que otras en las que aceleramos el ritmo, pero aún en estas deberíamos ser plenamente conscientes de cada paso que damos. Otra cosa que digerí con esta experiencia fue algo que leemos en los libros escritos por maestros de yoga, y que repiten los profesores sabios: el yoga no es hacer posturas perfectas (no existen las posturas perfectas, sí las posturas correctas). El yoga es ser conscientes de lo que hacemos con nuestro cuerpo, respetándolo y aceptándolo como es en el aquí y el ahora; hacer yoga es ser conscientes de nuestra respiración y sincronizarla con nuestros movimientos.

Justamente por eso TODOS PODEMOS HACER YOGA. Las alucinantes posturas que hacen l@s súper yoguis y yoguinis que solemos ver en los libros, en los programas de tele y en la web tienen sus buenas razones para ser practicadas, pero no son el objetivo más importante. Yoga es unión de mente, cuerpo y espíritu: a través del control del cuerpo y de la respiración apagamos la bulla mental para conectarnos con nuestro verdadero YO, nuestra consciencia. La práctica de yoga nos permite esa conexión y eso lo podemos lograr todos. Eso sí recuerda: no es mágico! Demanda esfuerzo, constancia y perseverancia de nuestra parte, pero los frutos valen la pena!

Namasté